Raymond Levene Gutiérrez nació en Madrid el 22 de febrero de 1957, de padre londinense y madre vitoriana. Cursó sus estudios universitarios en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Autónoma de Madrid. Inició su carrera profesional como auditor de cuentas en una firma multinacional y, nueve años después, constituyó su propia empresa de auditoría, en la que lleva desarrollando su actividad más de treinta y cuatro años.
Desde muy joven se apasionó por la lectura y comenzó a escribir relatos. Ha participado en numerosos cursos de creación literaria en Madrid con escritores de prestigio, donde ha escrito la nada despreciable cantidad de 100 relatos cortos, que han sido alabados por sus profesores por su alta calidad literaria y el admirable manejo de los diferentes recursos narrativos.
Los relatos de Raymond Levene abarcan muy diversos géneros de ficción, como el misterio, la fantasía, el drama, el humor, las relaciones humanas, el realismo mágico, las distopías, el surrealismo, el terror, etc., impregnando a sus historias siempre de un toque de suspense y en muchas ocasiones de un final turbador.
Tras los atentados del 11S comenzó a escribir una distopía, Marcador Omega, publicada en 2006, que trata del poder hipnótico de una minoría dominante tras un cataclismo. Caligrama ha publicado en 2022 su primera novela de suspense, El diablo corre por el cielo, en la cual el autor escoge como escenario la isla de Tenerife para desentrañar el caso de “El asesinato del contable”. En El embrujo de Tara, segunda parte de la trilogía El auditor y ambientada en la isla de Gran Canaria, los personajes de la primera novela se enfrentan a un nuevo e inquietante caso: el asesinato de una diseñadora de modas.
Sus escritores de suspense favoritos son Mikel Santiago, Alexis Raavelo, Lorenzo Silva, Patricia Higsmith, Pierre Lamaitre, Jo Nesbo y muchos otros.
La narrativa que despliega en sus novelas de suspense se sale del estereotipo clásico de policías, inspectores típicos, o guardia civiles, detectives y psicópatas, puesto que presenta al lector personajes poco frecuentes, o tal vez inéditos, en la novela negra, como Pablo Unzúa, auditor de cuentas, un tipo corriente, quien narra la historia en primera persona, y con quien los lectores pueden Identificarse.
En sus novelas no solamente se cuenta una historia de suspense, sino que alrededor de la trama principal subsisten subtramas que completan la madeja narrativa de la novela, e incluso, incluye algunas historias invisibles o secretas que, por su naturaleza enigmática, nunca salen a la superficie, sino que se dejan a la interpretación del lector.
La forma de escribir de Raymond Levene es pura improvisación, es decir, va escribiendo a medida que le vienen las ideas a la cabeza, de tal manera que nunca sabe cómo va a continuar. De este modo, según explica, es mucho más entretenido enfrentarse a la página en blanco.
